
Después de darse a conocer que encontraron materia fecal en los platillos que suelen comer los diputados Federales, los mexicanos por fin comprendimos la razón por la cual la política nacional es tan espesa y apestosa.
Nosotros, malpensados, prejuzgándolos de corruptos y mediocres, cuando en realidad sólo era falta de salubridad en sus comilonas. Lo que no queda claro es por qué los señores legisladores, en lugar de limpiar sus alimentos, siguen atascándose orgullosamente de cuanta porquería se les ponga enfrente y sobre todo, por qué demonios insisten ellos en querer que nosotros comamos de la misma mierda.
Hay 107 invitados y ningún miembro en línea
Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.
Este sitio web fue programado por
Alma Soto Zárraga