Editorial 336

Publicado el 26 Agosto 2015
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De sobra ha quedado probado que la historia es cíclica y cuando se ensaña, no sólo nos vuelve a hacer pasar por los más graves errores, sino que cada vez que se repiten, su reiteración los hace todavía más grotescos.

Decimos esto pues nos parece recordar que ya antes tuvimos a un patiño del presidente, --un pobre tipo, encargado de traducir los dislates y desaseos verbales de un grandilocuente ranchero presidencial- y ahora, para beneplácito de la concurrencia, tenemos, nada menos, --y nada más- que a Virgilio Andrade.

Dedicamos pues esta edición a todos aquellos sacrificados Panza que dejan al patrón rechinado de limpio. Ya pueden poner su agencia de limpieza de casas a domicilio.